te atreves a sonreír?

24 nov. 2011

Awake-

Zoey, una joven de diecisiete años. Una chica normal y corriente, sin nada especial, o eso creía ella. Una chica castaña, como el caoba. Una chica fuerte, como el hierro, pero por dentro, débil como el mazapán. Un corazón que no le cabe, un corazón que piensa demasiado en los demás. 

Es preciso mencionar, que Zoey tenía problemas con el sueño. No ése típico problema, en el que no puedes dormir. No, no. Zoey era especial. Dormía, dormía demasiado. Le costaba despertarse. Y tanto que le costaba. Y cierto día, en su mundo de color rosa, todo aquel horizonte rosado, se volvía del color natural. El centeno, amarillo. El sol adoptaba su color original. Ella ya no era rosa, era ella. Todo, todo lo que le rodeaba, del color natural se volvía. 

Preguntóse qué pasaba. Qué ocurría en su perfecto mundo. Su mundo de perfección, de felicidad eterna. Y se dio cuenta, de que ya no podía. No había marcha atrás. Se dirigió nerviosa a la puerta por la que entraba siempre a aquel mundo. Nada, estaba cerrada con llave. Golpeaba, gritaba. No podía tirarla. Nadie podía ayudarla. Su amiga Rosa, ya no era rosa. Era un simple manojo de flores. '¿Rosa, por qué me haces esto?' pensó Zoey llorando. Se dejó caer al suelo gris y triste, se secó las lágrimas. No podía volver a su presente, a su realidad. Y pasaron los días, y Zoey pasaba hambre. El frío y el calor se apoderaban de ella. Y un día, en el que Zoey había ido a aquella charca donde Rosa le había enseñado a pescar, ¡bingo! Pescó aquella preciosa botella. Una botella rosa, lo único rosa que vio desde hace ya mucho tiempo. La destapó y encontró una llave. Una amplia sonrisa se apoderó de ella. Fue corriendo a su puerta, y la consiguió abrir. 

Se encontró en el mismo lugar, solo que esta vez, en la puerta, pegado había un papel.

''Querida Zoey,
Preciosa, mejor dicho. Sé que cuando leas esta carta pensarás que porqué pasa todo esto. Verás, debido a tu irresponsabilidad con el control del sueño, te negamos la vuelta a tu realidad. Muerta estás desde hace ya cinco meses. Un infarto cerebral acabó con tu joven vida. Tranquila, pequeña Zoey, todo irá bien. No temas. No sufras. No te lo mereces.
Un cordial saludo,
Tu pasado.''

Zoey confusa, se inclinó y empezó a recordar todos aquellos momentos vividos. Se veía. Solo quería dormir y dormir. Ver a Rosa y contarle todo. Pero no, había muerto. Y finalmente, tocó el suelo. Un suelo frío y desgastado.


*

Hola preciosidades! :) Qué tal estáis? :) Bueno, yo bastante ocupada. Cuando no tengo exámenes, los trabajos y los deberes, se encargan de tenerme en línea. Esto es lo causante de mi ausencia por todos vuestros blogs y por el mío. Siento de verdad no ser constante como antes, pero la vida es así. Cumbres y  bases. Y hablando de montañas, esta semana mi padre se va a escalar en Argentina el Aconcagua (6.962 metros, Andes) y sinceramente tengo miedo. Es escalador, de hobby mejor dicho, pero tengo mucho miedo de que pase algo. Ya tuvimos un gran drama la última vez que fue a escalar. Se rasgó todas las manos y vino con vendas. Obviamente, dijo que eran simples rasguños, pero luego, el médico le dijo que tenía un principio de hernia en la espalda... Sé que puede parecer un motivo un poco tonto de preocupación... Pero tengo miedo. Es muy alto este pico, y tengo miedo. Cuando fue a escalar hace unos años, vino con una historia que me impactó mucho.

Él y su guía, iban por el camino atados con la cuerda de seguridad. A los dos lados había un terraplén, vaya un señor precipicio. Delante, tenían otros escaladores, pero menos experimentados. Y de repente, vio cómo en pocos segundo, el de detrás se caía a un lado, y el que iba delante, se tiró al lado opuesto. Vio cómo los dos hacían una balanza, y cómo consiguieron salvarse las vidas. Obviamente, les ayudó a recomponerse. 

Bien, bueno, es el resumen (muy resumido) de aquella experiencia dramática. Ver cómo dos personas estaban al filo de una muerte. A mi, me dio miedo. Y bueno, ahora tengo un miedo a que le pase algo... A demás, va a ir veinte días, con lo cual, más posibilidad de peligro. Aunque según él, no, ya que todo irá más despacio y no habrá complicaciones... No sé yo... 

Y bueno, finalmente (siento mi pequeño discurso temerario), quiero deciros que esta historia de Zoey, es medio inventada, medio basada en una historia de un libro que me contó una amiga, y espero que me diga pronto el título del libro para poder devorarlo. Espero que no os haya sido un tocho de entrada... xd 

Un millón trescientos mil eeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeurooooos, Digo, BEEEEEEEEEEEEEEESOOOS.
Os quieeeeeeeeroo pequeñiitoos ^^

(Posdata: Prometo pasarme este fin de semana por todos y cada uno de vuestros blogs sin excusa alguna. De verdad. TT)


1 comentario:

Sonia :) dijo...

Puuuuf pero que bonitaa la historiaa de Zoeey y a la vez muy tristee! Puf jajajaa!
Y bueno, tu tranquilaa por tu padre, seee positiivaa vale? Si esque a veces los problemas pequeños nos entran en la cabeza y nos comen de poco a poco pareciendo grandees! Tú tranquila que si tu padre ya tiene experiencia sabe lo que hace!
Por ciertoo me ha encantado la foto por la arenaa! Como amo la playa jajajaja

Bueno esperoo que vuelvas pronto y que te vayana genial loos estudiooos!
Otroooo millonazooo de besooooos para tiii:)